Mi historia

¿Cómo se pasa de un sueldo que no alcanza a una vida que sí?

La historia honesta detrás de Remoteros.

Esthefany, fundadora de Remoteros, trabajando desde un café con su laptop

Nací en un pueblo pequeño de Santander. Desde chica sentía que estaba hecha para algo más grande, pero no sabía qué, ni cómo, ni por dónde empezar.

Esa sensación me acompañó hasta que terminé el colegio y gané la beca Ser Pilo Paga. Estudié ingeniería ambiental en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en Bogotá. Fue ahí donde aprendí inglés, y sin saberlo, esa fue la herramienta que me cambió la vida después.

En la universidad no me sobraba nada. Para pagar el arriendo vendía huevos y queso a mis compañeros. Intenté montar una empresa de bebidas verdes, no funcionó. Perdí plata. Probé varias cosas más, no funcionaron. Pero seguí.

Cuando me gradué en 2019, choqué con la realidad

Amo mi carrera. Estoy orgullosa de ser ingeniera. Pero el sistema laboral colombiano te trata como esclavo, no como persona, y los sueldos en mi sector eran de $500 USD al mes. No me alcanzaba para ayudar a mi familia como yo quería.

Empecé a buscar otras opciones. Mi primera oportunidad remota fue como editora. Desde ahí no paré de aprender: copywriting, marketing, análisis. Cada habilidad nueva me abrió una puerta más grande hasta llegar a donde estoy hoy: marketing analyst, con clientes internacionales, y dueña de una agencia de lead generation.

Lo que estudiaste sí te sirve

Algo que aprendí trabajando con clientes afuera: valoran que tengas una carrera, pero no te obligan a quedarte ahí.

Yo soy ingeniera. Nunca estudié marketing. Pero la cabeza analítica que usaba para diseñar sistemas ambientales es la misma que uso hoy para leer datos, optimizar campañas y armar estrategias de lead generation. Lo que aprendí en la universidad no se perdió, cambió de uso.

Y me pasa con todos: contadores que terminan haciendo análisis, abogados que se vuelven consultores, médicos que escriben contenido, ingenieros que entran a producto. Tu carrera te dio una forma de pensar. No te encadenó a un solo trabajo.

El día que entendí que sí se podía

Mi primer año cobrando con clientes internacionales fue una bofetada, pero de las buenas. Multipliqué varias veces el sueldo que iba a tener como ingeniera en Colombia. Y más importante que el dinero: pude elegir desde dónde trabajar, en qué proyectos meterme, y a quién decirle que no.

Ahí entendí algo: el problema no era que en LATAM no se pudiera ganar bien. El problema era que nadie nos había enseñado cómo.

Por qué enseño esto

Porque yo necesité a alguien que me mostrara el camino y no lo tuve. Tuve que perderme mucho tiempo, gastar plata que no tenía, e intentar cosas que no funcionaban antes de encontrar lo que sí.

Esto que enseño es lo que yo hubiera querido ver cuando empecé. No es teoría. Es el método exacto que me sacó de un sueldo que no me alcanzaba a una vida que diseño yo.

Si vienes de un pueblo, de una familia que no tiene contactos afuera, de una carrera mal pagada: yo estuve ahí. Y sí se puede.

Próximos pasos

¿Lista o listo para empezar tu camino?

Apenas explorando

Recursos gratis

Plantillas y guías para empezar a entender el camino.

Ver los recursos
Quieres algo 1 a 1

Mentoría personalizada

Solo por postulación · Cupos limitados

Llamadas conmigo, perfil armado juntos, acompañamiento hasta tu primer cliente.

Postular a la mentoría